domingo, 6 de noviembre de 2011

Los ecologistas y su adicción al poder

Las adicciones distorsionan la convivencia normal, inclusive cuando dicha adicción es el ejercicio del poder a manos de ecologistas y ambientalistas.

El poder produce sensaciones tan maravillosas como esas drogas cuyos proveedores son delincuentes.

Cabe aclarar que no siempre que algo produce sensaciones maravillosas está contra la ley. A veces el placer muy intenso está moralmente permitido. Por el momento no recuerdo ningún caso pero ya recordaré alguno.

Ese poder que empata en sus efectos con los alcaloides de la felicidad, suele ejercerse coartando el placer ajeno.

Efectivamente, todos tenemos ejemplos en los que los poderosos prohíben, dificultan, restringen, el placer ajeno, a la vez que desenfrenan sus propias pasiones sin reparar en esa imaginara raya amarilla en el piso que indica dónde empiezan los derechos ajenos.

Los ecologistas son personas que disfrutan enormemente ese poder afrodisíaco que consiguen tratando de quitarle libertad de elección a los demás,

Los ecologistas nos prohíben cazar o pescar animales de cualquier tipo, también prohíben ciertas prácticas industriales, la tala de bosques y otras acciones propias de nuestra especie.

Estas sensaciones de poder seguramente les producen gran goce y adicción, al punto que no pueden dejar de procurárselas.

Los seres humanos somos depredadores, abusadores del poder, egoístas y necesitamos un sistema judicial y otro de reclusión (separación del colectivo, contención, reeducador), para que nuestros actos vandálicos se cometan a razón de uno por persona y no más.

Estas normas y condenas son fundamentalmente disuasivas pues podemos verificar que son pocos quienes delinquen, aunque quienes sí lo hacen llaman mucho la atención.

La mayoría somos «buenos ciudadanos» pero existen grupos que no se conforman con eso y quieren ser «buenísimos ciudadanos», para lo cual se ponen agresivamente defensores del ecosistema, de la salud, de cualquier causa que admita defensores fundamentalistas adictos al poder.

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1 comentario:

abril dijo...

Tu dices que son los ecologistas y ambientalistas son los que cruzan esa linea amarilla para encontrar el placer en el poder y aplastar los derechos de los demás. Pero lo que no estas tomando en cuenta es que son ellos los que están defendiendo los derechos de los demás.
Por eso necesitamos un mundo con leyes, que no le permita a los demás aplastar a los otros. Ponerle limites al poder.